miércoles, febrero 17, 2010

Qué es un puente?


Artilugio que sirve para salvar un desnivel.


Vaya, eso también puede ser una escalera. Pues no.

A ver, que sirve para cruzar un hundimiento del terreno. Mmmm, podría ser. Profundo, eso sí, y normalmente con agua y riesgo de perecer.
Bueno, a lo mejor no tan profundo, y con poca agua, que no estamos en Argentina. Posiblemente hay hundimientos del terreno, sosos ellos, que podrían franquearse en cuatro saltitos.. .

Bien, desdramaticemos, vale con un hundimiento de esos de mojarse la ropa y los zapatos, que mira que fastidia, y salir con las tibias macahacadas que lo que es doler, duelen.

Para eso sirve un puente.
Y yo necesito uno. Sencillo, cuatro tablas no más. Para pasar un hundimiento, el mío, el de mi vida. El ancho cauce que separa mi antes y mi después. El abismo que se va abriendo enmedio.
Porque necesito llegar a la otra orilla con poco daño, a ser posible entera, y ya me mojé suficiente penando suficientemente .
Necesito un camino seguro, un destino en el que fijar mi mirada mientras cruzo esa brecha oscura y procelosa.
Y una mano, quizá. Por aquello del miedo escénico.

sábado, febrero 13, 2010

La naturaleza. La belleza, sin más.
Algunas obras de arte hechas por el hombre
La palabra amiga
El silencio
Siempre nos queda ese Paris
ante tanta estupidez
ante tanta basura
Al final va a resultar que somos afortunados....

viernes, febrero 12, 2010

Hay días que es mejor no levantarse. Tópico, pero no menos cierto por ello.
Días en los que todo se te cruza, que hasta el roce del viento molesta. Días en los que no reconoces la bestia que sale de ti vomitando pena, gritando rabia, llorando asco.
Días. Los que pasaron, los que vendrán. Cansancio. No quiero ir ni quiero volver, No quiero estar ni ser. No quiero nada. O sí. No quiero no querer nada.
Es igual, no hay cristal. Ni color. Ni salida.
Atrapada sin salida.

lunes, febrero 08, 2010


Un trapo para el polvo. Porque mira que tiene polvo la caja de los óleos. Cuántos años lleva aparcada en el balcón? Ni se sabe.

Un trapo, otro distinto, para abrir los botecitos del aguarrás. La tapa se ha soldado, diríase, de lo dura que está. A ver, dejada ahí, de cualquier manera, sin secar, ha debido convertirse en semi fósil.
Aguarrás, en orden de revista. Uno, por lo menos!

Los tubos, en su sitio. Otra cosa será destaparlos. Con los dientes, como antes, ni hablar, que estoy mayor.

Lápiz blando? desaparecido en combate, con la goma de borrar, a saber por dónde paran.

Y una regla? jamás he encajado nada con regla. El ojo funcionaba. Pues no. La necesito ahora. Esta niña es muy complicada. Pero tan perfecta....! Se ve claro por donde van las líneas. No quiero frustrarme haciendo una chapuza, tengo que retomar los pinceles por lo menos con buena intención de no pifiarla a la primera.

Luego, si sale con barbas, será que era San Antón...
Ya he dado un gran paso, creo. Ahora he de seguir poquito a poco. Aischhhhhh!
San Antón, quita de mi vista y que venga la Purísima, jo!