lunes, marzo 12, 2007


El desconocido apareció por la derecha del camino. Llevaba un perro lanudo y alegre que ponía una nota discordante en su cuidado atuendo.
-"No, por favor, no te levantes, puedo pasar!"
"Además, no quiero molestarte. Estabas en una situación...especial""¿Viendo la puesta de sol?
-"No, qué va, estaba...cállate, bicho, no ladres a ese perro tan simpático!" No, hoy no habrá una puesta de sol bonita..las nubes son..."
-"No quiero molestar, sigue como estabas". "¿Vienes aquí con frecuencia?"
-"Sí, bueno, a veces, es mi sitio...porque se ve....Calla, te digo!"
-"Haces fotos..." "Bah, si mi perro sólo quiere que le corran un poco...
-"No, bueno, sí, pero es que venir cargada con la cámara es...""Éste mío es un chulito, ladra a lo tonto" "Mira que eres bobo, de verdad..."
-"Bueno, te dejo, hasta otro día, que disfrutes del paisaje"
-"Vale, adiós"
El desconocido se fue por la derecha del camino. Se produjo un vacío con su marcha. Las palabras que quedaron sin decir flotaron un momento y cayeron a la hierba que empezaba a verdear en el campo. El sol empezaba a ocultarse entre nubes deshilachadas. Refrescaba.
Al rato, se levantó y volvió a casa, envuelta en una cierta sensación de pérdida. ¡Perro idiota!....

martes, marzo 06, 2007

A veces tengo la sensación de que los pies se hunden en el barro, como si pisara una turbera en primavera. Todo se hunde, se desmorona, sin poderlo remediar.
A la vez, la vista se me nubla. No veo nada, la niebla me envuelve. Y acabo tirada por los suelos, pegajosa, sucia, llorosa, impotente y dolida, porque siento que he seguido un camino equivocado.
Sólo lo siento, porque no lo sé. No sé nada, nada con lógica. Actúo a impulsos, emocionalmente. Me puede el sentimentalismo y la irracionalidad. ¿Cómo se llega a vivir tantos años con los mismos patrones de conducta?
¿A dónde voy así? Estoy tan cansada de tropezarme con los árboles y las piedras, de caer y levantar....
Cómo me gustaría que alguien me diese la mano y me llevase un trecho del camino para poder limpiarme y curarme los arañazos, para poder verme de otra manera, para recuperar el sentido de mi camino.

domingo, marzo 04, 2007

La encantadora de serpientes...Hoy sentí una gran, enorme, tremenda necesidad de ir a ver la exposición de Tintoretto. De pasear por El Prado, perderme dentro de alguno de sus cuadros. De ver y sentir los colores, las transparencias, los brillos. De enlazar con esos mensajes ocultos que dejaron los pintores. De mirar a través de sus ojos otra realidad. De entrar en el espejo como Alicia.
Pero no fuí. Otro día más sin aquello que....Bueno, algo así como otro día más sin comer. Anorexia mental, o espiritual, o intelectual, o todo a la vez. Ciertamente, me estoy dejando ir y no me gusta nada lo que veo al final de la pendiente.
Por eso me gusta este cuadro de Rousseau. Como ella, quiero ser capaz de conjurar mis serpientes y disfrutar del paisaje.

Hay un gato abandonado en el jardín. Es marrón oscuro casi negro, con ojos azules, larguirucho y delgado. Todos los días le bajo un poco de comida. Él lo sabe y me espera a las horas en que suelo salir. Me sigue, me da con su cabeza, maulla con fuerza. Sabe lo que le llevo. Tiene mucha hambre, pero nunca come sin más. Busca deseperadamente las caricias, deja pasar el tiempo antes de engullir su ración, como si tuviera más ansia de contacto que de pienso.
Curioso.Siento que este ser que no es de los míos me devuelve más de lo que le doy, casi como ninguno de los que me rodean. O será que me dan y yo no lo sé ver. Quizá. O será que paso la vida dando y recibo muy poco en realidad. Quizá. O quizá es que, vaya por Dios, me estoy haciendo muy mayor y mi destino es ser una viejecita rodeada de gatos. Pues mira tú que bien. Ójala que llegue pronto y acabemos de una vez.

sábado, febrero 17, 2007

Es fin de semana.Hoy, bien. Mañana, mal.
Domingo por la noche....La misma vieja angustia de cuando era niña. El mismo desamparo, la sensación de soledad. Sentir que todo se acaba, que ya no eres libre, volver a lo cotidiano.... Total, ¿para qué?Y por qué? Naces y entras en la famosa rueda dentada, en el engranaje de la maquinaria. Y ya está. Por todos los días de tus días conscientes.
Y qué te queda?Miles de experiencias, sí, vivencias de todo tipo, también. Recuerdos, por supuesto.Y dónde se fueron las ilusiones?, te preguntas. Y lo que quise hacer y no pude?Dónde lo coloco? Cuando abriré los ojos a la luz?No soy un buen diente de rueda, no.
Lunes por la mañana....El mismo cansancio, los papeles, saber que mañana más. Y yo voy a hacer un proyecto para estar aquí seis años, seis, de mi vida? Además de todo lo demás, ¿voy a sumar estar aquí haciendo nada, construyendo cero, marioneta de carceleros de despacho con mentes obtusas?
Sé que escribo incoherentemente, que paso de un tema a otro, que todo está teñido de negro, que parece que estoy en el fondo de un agujero. Pues sí, es cierto. Y además me repito constantemente hasta el aburrimiento. Ya. Y qué? Es así como estoy, pero yo no soy así. Lucho por sacarme de dentro ese atisbo del ser que recuerdo, que ha quedado tapado por capas y capas de miedos , angustias, desilusiones y esperanzas rotas.
Puede que sea un empeño inútil. Si alguien lo vivió antes y lo sabe, que lo diga. Será bienvenido.