sábado, marzo 19, 2011

Inmutabilidad. Pasa el tiempo. Y los hechos acacecidos, los sentimientos y el vacío-que-nunca-se-llena-si no-es-de-angustia siguen ahí. Inmutables. Firmes en su lugar como un centinela bien amaestrado que no suelta el mosquetón .
Lo que escribí hace un año podría ser cierto igualmente ahora. Y de hecho, lo es. Pero...
Un deseo sutil como un rayo de sol entre las nubes se ha colado entre la bruma.
Me iré.
Me voy a ir.
Que me voy a marchar.
Que estoy poniendo los medios para irme
Que se van a quedar atrás toda la miseria y las telarañas
Que llevaré conmigo mis cuitas y mis maneras de ser y hacer.
Sí.
Pero me iré.

sábado, febrero 26, 2011

Qué decir que no sea falso
Cuatro veces cuatro campanas
El sonido del silencio
La paz

viernes, julio 02, 2010

El vuelo enloquecido de las golondrinas
El baile emocionado de las mariposas
El olor ácido de las madreselvas
El bramido sordo de los truenos
Es verano

domingo, abril 11, 2010

Queda poco.
Lo sé.
Un sonido de tambor
me acerca
a la Madre Tierra.
Es justo.
Y necesario.
Cansancio, fatiga.
Y tanta añoranza de aquello que no se conoce
y no se ha de alcanzar...
Ahora mismo.
Que sea ya.

martes, marzo 23, 2010

Sentido y sensibilidad, Tula.














Todavía no se ven. Es un anticipo de lo que vendrá. Son familia de los claveles, ellas no lo saben, ni les importa. A mí, sí, por aquello de relacionar y saber de dónde y por qué. Un vicio cualquiera.
Son humildes y sencillas en su belleza. Son perfectas. Vistas a través de un objetivo macro, son apabullantes, ccomo todas las flores. Nosotros, humanos de agudo intelecto, no vemos más acá de un metro. Huímos de la mirada cercana, miramos más allá, por encima del hombro, al infinito, a las estrellas, las leyes, los teoremas, los mecanismos generales y particulares, las globalizaciones.
Y nos perdemos tanto por ello...Quizá algún día nos demos cuenta y recobremos "sentido y sensibilidad".