lunes, abril 27, 2009


La inocencia no es patrimonio de la niñez.
YO soy una ancianita inocente que toda la vida lo fue, lo es, lo será. Y de paso, crédula.
Señor, qué cruz!

1 comentario:

Sagardiana dijo...

Me encanta esta entrada, Lagave.
Tiene toda la razón
Señor qué cruz!
Humor nos hace falta, más de lo que pensamos.
Me gustan reir y sonreir, y después de leer varias entradas, de más modernas a más antiguas, me encuentro ésta.
Ay, y lo ha conseguido, sí. Me voy a dormir con esta imagen y con una amplia sonrisa, certificándome en la frase: ¡Qué cruz! de tu precioso poema.
Buenas noches tengas, Lagave.